Los premios también cuentan dentro de la alimentación diaria. Aprende cuántos puede comer tu perro, cómo calcular las calorías de sus snacks y seguir utilizándolos para entrenar sin favorecer el aumento de peso.
Un premio después del paseo. Dos mientras practicas la llamada. Otro porque ha esperado tranquilamente delante de la puerta. Uno más mientras preparas la cena y, de alguna manera, aparece otra recompensa simplemente porque tu perro domina perfectamente esa mirada que dice que lleva varios meses sin comer.
Por separado, cada snack parece poca cosa. El problema aparece cuando sumamos todo lo que un perro recibe fuera de sus comidas principales.
Entonces surge una pregunta bastante lógica: ¿cuántos premios puede comer un perro al día?
La respuesta no es cinco, diez ni veinte.
Un perro puede recibir bastantes premios pequeños durante una sesión de adiestramiento y consumir menos calorías que otro que recibe un único masticable grande. Por eso, en lugar de contar únicamente piezas, tenemos que pensar en calorías, tamaño del premio, alimentación diaria, actividad y condición corporal.
Como orientación general, organismos veterinarios como la World Small Animal Veterinary Association recomiendan que los premios y otros extras representen menos del 10 % de las calorías diarias del perro.
Vamos a ver qué significa realmente ese 10 %, cómo calcularlo, qué ocurre con los premios utilizados para entrenar y cómo seguir recompensando a tu perro sin convertir cada buena conducta en calorías adicionales que nadie está contando.
La conocida regla del 10 % es bastante sencilla.
Al menos el 90 % de las calorías diarias debería proceder de una alimentación completa y equilibrada apropiada para el perro. Los premios, snacks y otros alimentos complementarios deberían mantenerse por debajo del 10 % restante.
Esto ayuda por dos motivos.
Es importante entender que el 10 % es un límite orientativo, no un objetivo que haya que alcanzar.
Si tu perro consume pocos premios algunos días, no necesitas buscar algo que darle para completar ese porcentaje.
También puede ser necesario utilizar menos en perros con determinadas enfermedades, sobrepeso, dietas veterinarias o necesidades nutricionales específicas. En esos casos, el veterinario debería ayudarte a decidir qué cantidad y qué tipo de recompensa encajan mejor.
Este es probablemente el punto más importante de toda la guía.
El número de premios por sí solo nos dice muy poco.
Imagina dos perros.
El primero recibe veinte pequeños trozos durante una sesión de entrenamiento.
El segundo recibe solamente dos snacks.
A simple vista podría parecer que el primero está recibiendo diez veces más premios. Pero si sus veinte trozos aportan 2 kcal cada uno y los dos snacks del segundo aportan 30 kcal cada uno, ocurre lo contrario.
| Cantidad | Calorías por pieza | Total | |
|---|---|---|---|
| Perro A | 20 premios pequeños | 2 kcal | 40 kcal |
| Perro B | 2 snacks grandes | 30 kcal | 60 kcal |
Por eso preguntar “¿cuántas chuches puede comer un perro?” solo nos lleva hasta cierto punto.
La pregunta realmente útil es:
¿Cuántas calorías adicionales está recibiendo mi perro a lo largo del día?
No necesitas convertir la cocina en un laboratorio.
El cálculo básico es:
Calorías diarias × 0,10 = límite orientativo de calorías procedentes de premios
Supongamos, únicamente como ejemplo, que la cantidad total de alimento que necesita un perro proporciona aproximadamente 800 kcal al día.
El cálculo sería:
800 × 0,10 = 80 kcal
En este ejemplo, intentaríamos mantener todos los premios y extras juntos por debajo de unas 80 kcal diarias.
Ahora imagina que un premio aporta 8 kcal.
80 ÷ 8 = 10 premios.
Pero si divides un premio de entrenamiento y cada pequeña porción aporta aproximadamente 2 kcal, tendrías mucha más capacidad para realizar repeticiones sin aumentar la cantidad total.
La cifra de 800 kcal es solo un ejemplo matemático. Las necesidades reales de cada perro son diferentes y dependen de factores como tamaño, edad, actividad, etapa de vida, condición corporal, esterilización y estado de salud.
Las cantidades recomendadas del alimento habitual pueden darte un punto de partida, pero si necesitas conocer con precisión las necesidades calóricas de tu perro, especialmente para perder o controlar peso, es preferible consultarlo con el veterinario.
Aquí encontramos otra dificultad: no todos los envases presentan la información de la misma forma.
Algunos indican directamente las kilocalorías por pieza. Otros pueden mostrar la energía por kilogramo o por 100 gramos.
Si aparece el valor por premio, el cálculo es sencillo.
Si solo dispones de las calorías por 100 g, puedes calcular aproximadamente cuánto aporta cada gramo:
kcal por 100 g ÷ 100 = kcal por gramo
Después puedes pesar el snack o la cantidad que vas a utilizar.
Cuando el contenido calórico no aparece en la información disponible, la propia WSAVA recomienda consultar al fabricante.
No hace falta realizar estos cálculos todos los días. Hacerlo una vez con los premios que utilizas habitualmente te da una referencia bastante útil para saber qué cantidad estás ofreciendo realmente.
Este es uno de los lugares donde las calorías pueden empezar a esconderse.
Cuando hablamos de ese porcentaje diario no deberíamos pensar únicamente en las pequeñas bolsas que llevan escrito “premios para perros”.
También pueden contar:
Y ahí está precisamente el problema.
Quizá tú sabes que has dado cuatro premios durante el paseo, pero no sabes que otra persona de casa ha dado dos después del desayuno, que ha caído un trozo de comida mientras se cocinaba y que después ha recibido un snack dental.
Individualmente parecen detalles. Nutricionalmente siguen sumando.
Los premios no provocan sobrepeso simplemente por llamarse premios.
El problema aparece cuando la energía que consume el perro supera de forma continuada la que necesita.
Ese exceso puede proceder de una ración principal demasiado grande, demasiados extras o una combinación de ambos.
Esto explica por qué un perro puede comer un alimento perfectamente adecuado y aun así ganar peso.
Si estamos midiendo cuidadosamente su pienso pero después añadimos snacks sin tenerlos en cuenta, la cantidad real que consume es superior a la que creemos.
Los premios más grandes también pueden engañarnos porque solemos pensar en ellos como “uno”.
Pero nutricionalmente da igual si esas calorías llegaron en una pieza, diez o treinta.
El adiestramiento es probablemente la situación en la que más fácilmente podemos acumular recompensas.
Y eso no significa que debamos dejar de utilizar comida para entrenar.
Significa que podemos utilizarla con más inteligencia.
Hay varias estrategias muy sencillas.
Tu perro no necesita recibir una galleta completa por cada repetición.
Durante el entrenamiento importa muchísimo el momento de la recompensa y cuánto la valora, no que la pieza sea enorme.
Si un snack blando puede dividirse en cuatro o seis partes, acabas de multiplicar tus oportunidades de entrenamiento sin multiplicar las calorías.
Para comportamientos sencillos, algunos perros trabajan perfectamente por parte de su alimento habitual.
Puedes separar previamente una pequeña parte de su ración y utilizarla durante el paseo o una sesión de entrenamiento.
De esta forma no estás añadiendo calorías nuevas. Simplemente estás utilizando parte de la alimentación que ya iba a consumir.
No todos los ejercicios requieren la mejor recompensa de la bolsa.
Puedes utilizar alimento habitual o premios de menor valor en situaciones sencillas y reservar algo especialmente apetecible para la llamada, nuevas conductas o entornos con muchas distracciones.
Además de controlar mejor la cantidad, mantienes una jerarquía de recompensas mucho más útil para entrenar.
Una recompensa es cualquier consecuencia que aumenta la probabilidad de que el perro repita una conducta.
En determinadas situaciones eso puede ser comida. En otras puede ser jugar, recibir atención, continuar caminando o conseguir acceso a algo que quiere.
Por ejemplo, tu perro puede esperar tranquilamente delante de una puerta y recibir como recompensa precisamente lo que quería: que la puerta se abra.
Cuantas más recompensas aprendas a utilizar, menos dependes de añadir calorías cada vez que quieres reforzar algo.
Si quieres profundizar en cómo utilizar comida correctamente durante el aprendizaje, consulta también nuestra guía sobre cómo entrenar a un perro con premios.
Esta es una idea muy sencilla, especialmente útil cuando varias personas viven con el perro.
Por la mañana, prepara la cantidad total de premios que quieres utilizar durante ese día y colócala en un recipiente.
Todo el mundo utiliza premios de ese recipiente.
Cuando se acaba, se acaba.
Así evitas uno de los problemas más habituales: que cada persona piense que solamente ha dado “un par”.
La AAHA incluye precisamente esta estrategia entre sus recomendaciones para controlar los extras diarios.
También puedes añadir al recipiente una parte de su pienso si lo utilizas como recompensa, mezclándolo con algunos premios de mayor valor para el entrenamiento.
Los premios utilizados para entrenar llaman la atención porque damos muchos, pero los masticables para perros también merecen especial consideración.
Un masticable puede durar bastante tiempo y visualmente seguimos pensando que solamente hemos dado “un snack”.
Eso no significa que aporte pocas calorías.
Si das masticables con frecuencia, revisa su información nutricional y tenlos en cuenta dentro del total diario igual que cualquier otro premio.
Lo mismo ocurre con los snacks dentales.
Aunque tengan una función adicional, siguen siendo productos comestibles y sus calorías no desaparecen por estar ayudando con otra parte de la rutina.
Si necesitas controlar especialmente las calorías, no tienes por qué eliminar automáticamente todos los premios.
Empieza prestando atención a cuatro cosas:
Un premio que puedes dividir en muchos trozos pequeños y que sigue resultando muy motivador puede ser bastante más práctico para entrenar que otro que necesitas ofrecer entero.
También puedes utilizar parte de su propia alimentación para ejercicios cotidianos.
Lo importante no es perseguir palabras como “light” sin mirar nada más, sino entender cuánto recibe realmente el perro y cómo encaja ese producto dentro del conjunto de su alimentación.
En nuestra guía sobre cómo elegir los mejores snacks para perros explicamos también cómo adaptar el tipo de premio a su edad, tamaño, forma de masticar, dieta y finalidad.
La báscula es útil, pero el número de kilos por sí solo tampoco cuenta toda la historia.
Los veterinarios utilizan herramientas como la puntuación de condición corporal para valorar la cantidad de grasa corporal de un perro.
En términos muy generales, en un perro con una condición corporal adecuada deberías poder:
La forma corporal varía entre razas y perros individuales, así que esto no sustituye una evaluación veterinaria.
También resulta útil pesar al perro periódicamente en condiciones similares. Una tendencia gradual hacia arriba puede ser mucho más informativa que descubrir meses después que el arnés parece haberse encogido misteriosamente.
No necesariamente.
Primero necesitamos entender de dónde procede el exceso de energía.
Puede ser la cantidad de alimento principal, los premios, una reducción de actividad, un cambio de etapa de vida o varios factores juntos.
Simplemente eliminar las recompensas sin revisar el resto de la alimentación puede solucionar el problema… o no.
Y reducir drásticamente la comida completa para poder seguir dando grandes cantidades de snacks tampoco es una buena estrategia, porque los premios no deberían sustituir una proporción importante de una dieta nutricionalmente completa.
Si existe un sobrepeso evidente o el perro continúa ganando peso a pesar de controlar las cantidades, habla con tu veterinario. Puede evaluar su condición corporal, calcular unas necesidades energéticas apropiadas y descartar factores médicos que puedan estar influyendo.
Con los cachorros aparece un pequeño dilema.
Necesitamos reforzar muchísimas cosas durante sus primeros meses, pero al mismo tiempo están creciendo y necesitan que su alimentación principal aporte correctamente los nutrientes necesarios para esa etapa.
Eso hace especialmente útil:
Con un cachorro no necesitas que cada “sentado” sea recompensado con algo del tamaño de una moneda.
Para él, recibir varias recompensas diminutas puede resultar igual de emocionante y mucho más práctico.
Un perro que envejece puede mantener exactamente el mismo entusiasmo por los snacks aunque su gasto energético haya disminuido.
Ese detalle importa.
Si continúa recibiendo las mismas comidas y los mismos extras mientras se mueve bastante menos, puede comenzar a aumentar de peso gradualmente.
No significa que tengamos que quitarle uno de los pequeños placeres de la vida.
Puede significar simplemente utilizar porciones menores, revisar el total de la alimentación y adaptar las cantidades a su situación actual en lugar de seguir alimentando al perro que era cinco años atrás.
A veces damos snacks simplemente porque queremos hacer algo agradable por nuestro perro.
Y eso está bien.
Pero también tenemos muchas otras formas de ofrecer algo que disfruta.
Esto es especialmente útil para perros que necesitan controlar su peso.
La relación con nuestro perro no se mide en el número de galletas entregadas durante la semana.
No necesitas contar obsesivamente cada caloría durante el resto de la vida de tu perro.
Una vez entiendes aproximadamente qué estás dando, una rutina sencilla suele ser suficiente.
Y si varias personas dan premios en casa, utiliza un bote con la cantidad disponible para ese día.
Es sencillo, visual y evita tener que interrogar a toda la familia cada noche para reconstruir el historial completo de galletas.
No existe un número de piezas válido para todos los perros porque cada premio aporta una cantidad diferente de calorías. Como orientación general, el conjunto de premios y extras debería mantenerse por debajo del 10 % de las calorías diarias del perro.
La recomendación general es menos del 10 % de la ingesta calórica diaria. Por ejemplo, si un perro necesitara 600 kcal al día, el 10 % serían 60 kcal. Esto es una referencia general y no una recomendación calórica individual para un perro concreto.
Pueden contribuir al aumento de peso si hacen que el perro consuma de forma habitual más energía de la que necesita. El problema no es utilizar premios, sino no tener en cuenta lo que aportan dentro de la alimentación total.
Sí. Puedes reservar una parte de su ración diaria y utilizarla para ejercicios sencillos si resulta suficientemente motivadora. De esta manera no estás añadiendo calorías adicionales a su alimentación.
Los premios deben contabilizarse dentro de la ingesta total, pero tampoco conviene sustituir una parte importante de una alimentación completa por snacks. Si necesitas realizar ajustes importantes, especialmente para perder peso, pide al veterinario que calcule una alimentación apropiada.
Sí. Aunque tengan una finalidad dental, siguen aportando energía y deben contabilizarse junto con el resto de snacks y alimentos adicionales.
Si son comestibles, sí. Algunos pueden aportar bastantes calorías a pesar de darse como una sola pieza, por lo que conviene revisar su composición y frecuencia de uso.
Controla todo lo que consume, incluidos extras, y consulta con tu veterinario para valorar su condición corporal y determinar una cantidad de alimento apropiada. Una pérdida de peso debería plantearse de manera controlada, no mediante restricciones improvisadas.
No necesitamos elegir entre tener un perro con un peso saludable y poder darle premios.
Podemos hacer ambas cosas.
La clave es dejar de pensar solamente en el número de snacks y empezar a mirar el conjunto.
Qué come normalmente. Qué recibe durante el entrenamiento. Qué masticables consume. Qué pequeños extras aparecen durante el día. Cuánto ejercicio realiza y cómo está cambiando su condición corporal.
Los premios pequeños pueden ser una herramienta fantástica para el adiestramiento, los snacks pueden formar parte de pequeños momentos cotidianos y los masticables pueden tener su propia función.
Simplemente tienen que ocupar el lugar correcto dentro de la alimentación.
Si buscas diferentes opciones según el tamaño de tu perro, el tipo de recompensa o el uso que quieras darle, puedes explorar nuestros premios y snacks para perros y elegir teniendo en cuenta tanto lo que disfruta como lo que realmente necesita.
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